“Ocio Creativo” Monólogo de Verónica Forqué. (Fragmento)

Ocio creativo es hacer algo en tu tiempo libre  que no sea descansar, y que por supuesto te cueste una pasta porque si es gratis no es creativo.
Todo empezó un día que una amiga me dijo:
“¿No me notas nada especial?”…
y yo le contesté:
“Mujer ¿pues no será que tienes el culo mas gordo?”
y ella me dijo:
“Pues puede ser, pero es de satisfacción porque acabo de terminar un cursillo de autoestima, y chica, me gusta más”
Y yo me dije:
“Pues…si con la autostima no te importa tener el culo gordo, yo me apunto!”
y allí que me fui.

En los cursillos de autoestima se aprende sobre todo una cosa:
Que la morcilla es para lo demás, osea que a los demás le den morcilla.
Tú llegas allí y te dicen:
Tienes que qurerte, tú eres lo más importante del universo. Si en la fuente queda una viruta de jamón de jabugo y te la comes tú, eso no es ser egoísta, eso es quererse.
Y si los demás se quedan sin jamón de jabugo, que le den morcilla!

Y luego también te dicen:
No tienes porque hacer nada que no quieras hacer, aprende a decir NO!. Y te tienen media hora diciendo:
No!, noo!,
y te dicen:
más fuerte, más fuerte!
Y tú:
nooo! nooo!.

Claro la verdad que yo empecé a sentirme muchísimo mejor y cuando el profesor dijo:

Y ahora haremos una relajación

yo dije:

no!, yo no quiero relajarme! yo quiero más jamón de jabugo!

Y claro a fuerza de jamón, se me puso el culo como una rotonda. Asi que llegué a la siguiente conclusión: Cuando tienes más culo que autoestima tienes que ir a hacer aeróbics.

Al hacer la matrícula, la señorita muy amable me dijo:

El aeróbics son cinco mil, pero aeróbics más tai chi son siete mil, y le regalamos la crema reductora “celuli”

Y claro me convenció!

Pero cuando llegas a aeróbics, te das cuenta que todos se saben el baile menos tú. La musica empieza: sex-bon, sex-bon, y tú quieres eguir los pasos de los demás, pero claro, vas descuadrada. Cuando todos van por el tercer sex, tú todavía vas por el primer bon. Cuando todos van a la derecha, tú vas a la izquierda. Cuando todos levantan el brazo, tú levantas la pierna.
Bueno yo le pegué una patada a un señor que no conocía de nada, pero no me importo oye!…porque tenía autoestima.
Que se aparte él, yo soy el centro del universo, que le den morcilla!.

Pero al salir de clases, me dije:

Dar saltos vestida como un mamarracho, al ritmo de Tom Jones, ¿Es ocio creativo?

Bueno… menos mal que me quedaba el Tai-chi.
El tai-chi!… que bien me suena eso, tan milenario, tan oriental. Si. El primer día de clase el profesor de tai-chi que se llamaba Ramón Iraeteroel (que no pega nada) nos dijo que lo más importante del tai-chi era el equilibrio.
Y muy interesante… te enseña a cargar con una bola imaginaria sin que se te caiga.
Que digo yo que lo díficil seria que se te cayese!.
Y así te tiras tres semanas dando vueltas por el aula con la bola.

Claro,  llego un momento  en que me obsesioné.
Iba por mi casa con la bola. Cuando quería cojer algo me tenía que poner la bola entre las piernas.
Hasta que me harté, me harté, me harté! no pude más y le dije al profesor: Tenga usted la bola que yo no puedo más!…pero que conste que no se me ha caido ni una sola vez.

Bueno pues… ya tenía autoestima, porque tenía. Tenía equilibrio. ¿Que me faltaba? Me faltaba relajación. Asi que me apunte al yoga.

Me habían dicho que con el Yoga iba a dejar salir mi yo profundo. Claro, yo antes de ir a clase pensaba que la definición de Yoga era: Haz todas esas posturas y no te descoyuntes!. Pero no, me relajé, pero me relajé… me relajé,  vamos que me quedé dormida, que me puse a roncar. Y me van a perdonar pero yo me niego a pensar que esto (sonido del ronquido) sea mi yo profundo. Ademas, por muy Yoga que sea, ¿es de buena educación hacer exibición del yo profundo en público?.

Para aclarar éstas dudas, me apunté a un curso de protocolo y buenas maneras, impartido por Natia  Bascal.
El primer día, tratamos la mantilla española. La mantilla, abrigar… no abriga, favorecer… no favorece, pero a cambio… es muy incómoda. Eso si, la mantilla no es nada sin la peineta, que es una especie de antena parabólica, pero que no coje el canal plus ni ningún canal, pero tiene unas prestaciones. Tú te compras una mantilla y una peineta y ya te vale para todas las veces que tengas que ir a ver al Rey o al Papa.
Claro que Nati nos dijo que para ir a ver al Papa con peineta, al Papa con peineta no, (la peineta la llevamos nosotras), hay que aprender a hacer muy bienla reverencia.
Asi que me apunté a un curso de reverencia.

En total me habría gastado unas cuatrocientas mil pesetas en ocio creativo.
Pero hago unas reverencias!…
y tengo un equilibrio
y una relajación
y una autoestima!

Que les den morcilla ….Buenas noches!!

Una respuesta a ““Ocio Creativo” Monólogo de Verónica Forqué. (Fragmento)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s